La gestión de turnos suele combinar mensajes, agenda y decisiones que dependen de una persona. Un flujo bien diseñado automatiza lo previsible y deja las excepciones visibles para el equipo.
Qué puede incluir
- Confirmación automática según reglas y horarios acordados.
- Recordatorios por el canal definido por el consultorio.
- Opciones de confirmación, cancelación o solicitud de cambio.
- Avisos internos cuando una respuesta necesita revisión.
- Listas de turnos sin confirmar y tareas de seguimiento.
- Registro del estado para evitar mensajes duplicados.
Qué no debe resolver automáticamente
Los pedidos urgentes, mensajes con contenido clínico, cambios fuera de regla o situaciones ambiguas se derivan a una persona. La automatización no interpreta síntomas ni decide prioridades médicas.
Antes de implementar
Relevamos la agenda actual, los canales utilizados, las reglas de cancelación y las excepciones más frecuentes. También definimos qué dato es realmente necesario y cuánto tiempo debe conservarse.
Podemos empezar con un único tipo de turno y ampliar después de comprobar el funcionamiento.